
Cómo mantener seguros los calentadores de infrarrojos en el baño (y calientes sus pies)
Colocar un calentador de infrarrojos en el baño puede ser arriesgado si no se hace correctamente. Hay vapor por todas partes y agua que salpica en todas direcciones. Si el aislamiento falla, se pueden producir cortocircuitos o, peor aún, descargas eléctricas peligrosas.
Para mantener todo seguro, debemos considerar tres aspectos clave:
La carcasa y los componentes internos
No jugamos con la carcasa del calentador. Utilizamos un diseño con doble aislamiento, ya que una sola capa de aislamiento no es suficiente cuando hay humedad. El elemento calefactor está dentro de un tubo de cuarzo de alta pureza, pero lo realmente importante es la carcasa con clasificación IP65. Esta carcasa actúa como escudo, manteniendo la humedad alejada de los terminales eléctricos.
Dentro del calentador, utilizamos cables aislados con silicona, capaces de soportar temperaturas de hasta 150°C. ¿Por qué? Porque el calor hace que el aislamiento barato se agriete. Una vez que se agrieta, la humedad penetra, lo que provoca fugas de corriente. No es algo bueno.
El sistema de tierra
Nadie quiere que el marco exterior del calentador se vuelva “electrificado”. Para evitar eso, conectamos un cable de tierra directamente al marco metálico. Probamos cada unidad bajo carga total para asegurarnos de que no haya fugas de corriente. Pero hay algo importante: incluso el mejor calentador no puede solucionar problemas en los cables antiguos de la casa. Es necesario conectarlo a un circuito con un disyuntor automático que se active a 30 mA. Eso es su red de seguridad. Sin él, estás tomando un riesgo innecesario.
Las compensaciones
Aquí está el problema: para tener sellos y juntas resistentes, el calentador se vuelve más grande y pesado. También retiene más calor dentro de su carcasa. Si se coloca el calentador demasiado cerca del techo, sin espacio suficiente, las partes internas se calentarán mucho. Eso acelera la degradación del aislamiento de los cables, y el calentador no durará tanto tiempo.
Deje algo de espacio para que el aire circule. Y haga algo por sí mismo: revise la firmeza de los terminales cada año. El metal se expande y se contrae al calentarse y enfriarse, lo que puede causar que las conexiones se aflojen con el tiempo. Un ajuste rápido evita problemas y mantiene todo funcionando correctamente.