
Mantener el calor en las zonas húmedas
Si alguna vez has entrado en un vestuario helado o has caminado sobre una terraza húmeda junto a la piscina en noviembre, conoces esa sensación: es realmente frío. No quieres un calentador que vaya calentando poco a poco el aire, porque en cuanto abres una puerta, todo ese calor se va.
Lo que necesitas es algo que caliente el aire de inmediato. Aquí es donde entra en juego la radiación infrarroja de onda corta. En lugar de intentar calentar el aire, esta radiación envía calor directamente a tu piel. Es la diferencia entre esperar a que la habitación se caliente y sentir ese calor inmediato tan agradable en cuanto enciendes el aparato.
El secreto para resistir las salpicaduras
El agua y la electricidad son una combinación problemática. En un gimnasio lleno de vapor o en una zona junto a la piscina, la humedad afecta todo. Por eso utilizamos un grado de protección IP44.
Parece ser un código técnico, pero lo que realmente significa es que el aparato está bien sellado. Así, evita la entrada de polvo y, lo más importante, puede soportar las salpicaduras desde cualquier ángulo sin problemas. Utilizamos juntas y cables resistentes que no se dañan con el aumento de la humedad. Funciona perfectamente, incluso cuando todo está sucio.
Cómo funciona el calor
Dentro de estos aparatos, utilizamos elementos halógenos de cuarzo. Básicamente, se aplica mucha energía a un filamento pequeño para crear un brillo blanco muy intenso. Esto genera radiación de onda corta. Es eficaz, ya que penetra más profundamente y más rápido que el calor que produce un radiador normal. No hay tiempo de “calentamiento”. Lo enciendes y ya estás caliente. Punto.
Algunas cosas a tener en cuenta
No puedes simplemente conectar estos aparatos a cualquier enchufe. Estos aparatos consumen mucha energía, especialmente al iniciarse. Si tu instalación eléctrica no es adecuada, tendrás problemas cada vez que alguien quiera calentarse.
La ubicación también es importante. Dado que el calor se propaga en línea recta, dónde coloques el aparato es crucial. Si lo colocas demasiado alto, apenas sentirás el calor. Si lo colocas demasiado bajo, quemarás a quien esté debajo de él.
Diseñamos estos aparatos para que se vean limpios y profesionales en espacios comerciales. Pero lo verdaderamente importante es su grado de protección IP44. Esa es la razón por la cual estos aparatos siguen funcionando año tras año, a pesar de toda la humedad y las salpicaduras.